Evangelio del día
† Lectura del santo Evangelio
según san Marcos
(3, 20-21)
En aquel tiempo, Jesús entró en una casa con sus discípulos y acudió tanta gente, que no los dejaban ni comer.
Al enterarse sus parientes, fueron a buscarlo, pues decían que se había vuelto loco.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús
Nosotros debemos preguntarnos si no nos ocurre nada semejante. Muchas veces nos contentamos con una existencia tranquila en la medida que lo permiten las circunstancias, pero nos angustiamos cuando un hermano, un hijo o incluso uno de nuestros padres se dedica mucho a actividades que consideramos propias de profetas o de gente religiosa. Todo está bien mientras no desafíen nuestras convicciones. Pero, aceptar el evangelio significa colocarse fuera de sí a la escucha de Dios y al servicio de los otros
¿Queremos una religión que nos tranquilice o una que nos mueva?
Gloria a ti, Señor.
